sábado, 26 de noviembre de 2016

Me alimento de tus sueños

Tu camino de regreso ha sido largo,
como lo fue nuestra vida hasta encontrarnos.

Llegarás cansada y cargada de emociones,
con el peso de los días cerrándote los ojos.
Caerás rendida por el peso del camino recorrido,
buscando la puerta de tus sueños
para volar libre –como siempre- por tu cielo.

Ese cielo que se expande cuando miras
y baña de ternura y fantasía
las playas de mi mente.

Son las olas que van y vienen,
es tu canción, alegre siempre,
resonando en mis oídos,
música ahogando mis gemidos,
galopando por mis venas,
resoplando en los latidos
que cada imagen tuya renueva
en un ciclo interminable
de arrullarme los sentidos
en eterna primavera.

Siempre es tu mar...
Siempre es tu mar el que me baña,
y tu brisa quien me seca.
Es tu olor el perfume de dos almas
que no saben bien qué hacer,
perdidas en mitad de esa distancia, tan inmensa...

Aún por el camino, a punto de llegar,
sigues durmiendo.
Y mientras duermes...
me alimento de tus sueños.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Cada día te renuevas

Tu imagen cambia
y se muestra diferente
en cada instante.
Mil colores y mil caras
anunciando que contigo
la vida crece
y se transforma.

Te renuevas cada día,
ofreciendo lo mejor de tu persona.
Tu amistad es tan inmensa
que desborda la razón y la memoria.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Escapando de la cárcel del presente

Tu timidez te frena
algunas veces,
y no te deja traslucir
lo que tú sientes.

Pero ese freno, intermitente,
deja escapar también,
entre sus huecos,
lo más hondo de ti,
lo más sincero.

Te veo así,
tal como eres,
el brillo puro,
la vida fuerte
que se cuela en los barrotes

de la cárcel del presente.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El encuentro

La brisa de septiembre
acerca la humedad
de un tiempo incierto.
Claros, nubes, sol que alumbra
y se esconde tras los cerros,
mientras mi corazón avanza
con la emoción ardiente
de vivir por fin
nuestro primer encuentro.

A lo lejos se vislumbra
mi destino,
y mis pasos me guían
decidido.
No habrá nada que pueda
cercenar la ilusión
que me has traído.

Te espero a la puerta
y al instante
aparece ya tu imagen.
Ese mágico momento,
esa ilusión sin límites,
hace realidad el milagro
de encontrarme contigo,
de sentirme tan cerca
como el mismo aire,
como la esencia que da vida
a mi existencia.

Y avanzamos decididos
a nuestro primer encuentro,
y el saludo y las palabras
que decimos, son tan poco...
Apenas un murmullo
ante el alud de emoción
que sin palabras transmitimos.

Cada mirada es dar
lo que se siente,
cada segundo
la eternidad hecha presente.

Nos dijimos mucho más
de lo que hablamos,
compartimos sin saber
nuestros latidos,
la tarde nos llevó
a escribir un verso más
de amistad y comprensión,
de respeto y ansiedad
de avanzar en el camino
de unidad que hemos abierto
desde hoy
con nuestro primer encuentro.