lunes, 2 de enero de 2017

Nadie sabe que te escribo...

Esta es una de mis poesías favoritas porque en ella expreso perfectamente quién es ella. Porque ella es la destinataria de mis poemas pero al mismo tiempo ella es también la fuente, el origen de mis poemas. Ella hace brotar en mi la poesía y yo simplemente me dejo llevar y se la ofrezco a ella. Si te fijas, todo el poema es una única frase, sólo hay un punto final que está precisamente al final del poema. Esto hace que la lectura del mismo se haga casi jadeante, expresando también de esta forma ese palpitar extraño que produce la poesía cuando entra en tu cuerpo, lo recorre y finalmente brota al exterior. 
Por si no te habías dado cuento, ella es... mi Musa.

NADIE SABE QUE TE ESCRIBO

Nadie sabe que te escribo
y nadie sabe quién eres,
pero estamos siempre juntos
ante los ojos inertes
del mundo que nos rodea,
pero ellos son materia
y no pueden percibir
la vida interna que brota
y se esparce como el viento,
palpitando entre susurros
de un amor que vive dentro
y se expresa en unos versos
como estos que te escribo,
porque en el fondo tú eres
la expresión de mis sentidos,
la que siempre me acompaña,
quien escucha mis gemidos,
la que ríe a carcajadas
con mis muchos desvaríos,
la que duerme entre mis brazos
y siente calor, y frío
al despertarse temprano
ante un nuevo desafío,
la que colma mi pasión
y me sienta la cabeza,
porque quiere que yo encuentre,
por mí mismo,
mi destino en esta tierra.

viernes, 16 de diciembre de 2016

¿Para qué?

¡Tanta vida, tanto esfuerzo...!
¿Para qué?
¿Para un solo instante
de unión tan fugaz que apenas
si la podemos tocar?

Nos cruzamos a cien,
envueltos en el chirriar sordo
y fue solo un instante
que tus ojos y los míos
se besaron.

Habrá que esperar más,
quizás cien vidas,
hasta alcanzar ese día
que veamos nuestra unión
correspondida.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Tiempo inútil

Tienes el sabor de lo imposible,
el aroma insaciable de la ausencia,
el vacío eterno horadando la memoria,
el humo errante como intangible forma.

Mi vida es una lucha sin cuartel
por encontrar el camino de decirte
que quiero compartir contigo mis palabras
y formar parte de tu vida levemente.

Pero es inútil este tiempo de buscarte,
porque ni estás ni eres como espero,
quimera imaginaria de un cerebro adormecido
por el peso contundente de los años.

No hay más rocío que las lágrimas que secan mi esperanza.
No hay escape, es mi condena gritarte mis poemas
sabiendo que ignoras por completo mi existencia.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Un solo momento de felicidad

Escucho decir al viento:
“Expándete, rompe el silencio
de las palabras huecas,
mira hacia allá
donde van tus pasos guiados
por tu voluntad”.

Voy a salir y avanzar.
Mi sombra alargada por el sol
se perderá
más lejos de lo que pueda ver,
dejando testimonio
de que estuve allí,
haciendo camino,
buscando sin cesar
la senda de la comprensión
de nuestra razón de estar
en esta estación
de tránsito;
una más.

Y en el andén se cruzan
dos trenes a distinta
velocidad.
Nuestras miradas conectan
un breve instante,
brillando el deseo
de comunicar;
mas es vano,
porque pronto comprendemos
que nuestros trenes
ya se han cruzado
y nos han dejado tan solo
un momento
de felicidad.